viernes, 13 de julio de 2012

Relato 6º Alma bondadosa

Siempre he sabido que en mi familia se han dado muchos sucesos paranormales. Ver, sentir, escuchar e incluso recibir ayuda de ellos.
María estaba en casa recogiéndo un poco antes de irse a dormir. Vivía con su madre, que ya se había acostado. Terminó de recoger la cocina, y fue a recoger el lebrillo del suelo, para ponerlo sobre la mesa. El lebrillo era muy pesado, era dónde se bañaban antiguamente.
¿Y ahora cómo subo yo el lebrillo a la mesa? - dijo, hablándo para sí misma.
Yo te ayudo María. - dijo su hermano Pepe, que llevaba varios años muerto.
Entonces con la ayuda de Pepe, levantó el lebrillo y lo puso sobre la mesa.

A la mañana siguiente, la madre de María le dijo:
- María, ¿cómo has subido eso ahí hija, con lo que pesa?
- Me ayudó mi hermano Pepe - contestó María.
Y la madre, que estaba acostumbrada a tratar con espíritus, no se sorprendió.



Como dije en otra de mis entradas, hay muchos tipos de espíritu, hoy el bondadoso. Es extraño para el que nunca ha tenido trato con un espíritu. Sin embargo, para mi no lo es. A pesar de no haber visto alguno, creo firmemente en quienes los han visto, por ejemplo, mi primo pequeño le decía a su padre que no quería ir al baño porque el tío del puro estaba allí, y allí no había nadie corporeo. Mi hermano, en casa de mi abuela estuvo hablando con mi abuelo que llevaba años muerto. También jugaba con el a tirarse los cojines del sofá, como hacían cuando era él más pequeño. Los espíritus son una realidad, después de la muerte, debe de haber otra forma de seguir la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario